Profesorado de UManresa crea un juego para hacer reflexionar a las personas jóvenes sobre la relación entre desigualdades sociales y salud
El grupo de investigación en Epidemiología y Salud Pública del campus Manresa de la UVic-UCC (GRESP) ha creado Inequity, un juego dirigido a jóvenes cuyo objetivo es hacerles reflexionar sobre cómo las desigualdades sociales inciden en la salud de las personas. El juego surgió a partir de la idea de crear una actividad relacionada con el ámbito de la salud, dirigida a jóvenes de centros de secundaria que visitan la universidad o para las charlas de orientación que la institución realiza en los institutos. Antes de su edición definitiva, el juego se probó durante un año con la participación de 241 jóvenes.
Inequity es un tablero con 64 casillas en el que los participantes avanzan o retroceden en su camino hacia la salud. Durante el recorrido, los jugadores caen en casillas que les dan acceso a unas cartas que les benefician o perjudican para avanzar hacia una vida saludable.
El objetivo de Inequity es que las personas jóvenes identifiquen cuáles son los factores y condicionantes individuales y contextuales de la salud (educación, vivienda, ocio, trabajo) y que tomen conciencia de que, aunque se parta del mismo punto, las posibilidades de alcanzar la máxima salud no son las mismas para todas. GRESP considera que las personas deben ser muy conscientes de estas diferencias y aprender los conceptos básicos relacionados con la salud. Además de plantear una reflexión sobre los condicionantes de la salud, el juego ofrece pistas sobre cómo cambiarlos y cómo luchar contra las desigualdades sociales.
Aunque fue concebido para personas jóvenes, el juego también puede ser útil para adultos y como herramienta previa al inicio de un debate o reflexión sobre la salud pública. En el caso de UManresa, el juego también se utiliza con estudiantes de Ciclos Formativos de Grado Superior impartidos en el Campus Profesional o en el grado de Enfermería. Según explica Laura Torreguitart, profesora del CFGS de Educación Infantil, “el juego provoca diversas emociones, como la sensación de injusticia o indignación ante estas diferencias. Aun así, la lectura final es positiva y las estudiantes, además de ser conscientes de la realidad, también toman conciencia de que es posible cambiar esta situación”.